sábado, 21 de junio de 2008

Museo do Mar

El viernes por la tarde pasamos con una botella de un típico trago Checo llamado Slivovice. Todavía no puedo creer que fue por primera vez que Marquito lo ha probado. Pues el estaba un poco sorprendido por su concentración de alcohol que era como 45% así que al final terminamos de beber y la botella seguía casi llena.

Este fin de semana se parecía muchisimo a unas verdaderas vacaciones. Todo era perfecto. En Sábado después de un desayuno típico gallego en el restaurante en la esquina decidimos ir a pasear desde el puerto de Bouzas hasta la playa en Samil - como siempre nos gusta :)

Fuimos a visitar un barco Italiano que llegó a Vigo y Marquito estaba muy obsesionado con él.

Después continuamos caminando al mercado donde vendían frutos de mar, especialmente las ostras. Había que probarlas. A mi la verdad no me gustó mucho la idea que se coman vivas así que más disfruté del vino pero a Marquito le gustó. Mientras sacaba fotos el vendedor no se olvidó contarle a Marquito sobre el efecto afrodisiaco de esta comida famosa.

Caminando fuera del mercado nos dimos cuenta que Marquito ya vivia en Vigo durante el siglo 16 como estaba escrito en la pared que pueden ver en la foto. Eso explica muchas cosas que antes no entendimos :D

Comimos unos sandwichitos después de llegar al faro y nos dimos cuenta que el muséo de mar (en gallego Muséo do Mar) estaba abierto.


Durante los dos años que vivimos aquí nunca lo vimos abrir así que aprovechamos.
Podiamos ver como se cultivan y procesan varios tipos de pescado como los mejillones o percebe.
Al lado hay un aquarium con fauna típica del mar aquí en Galicia. Nos explicaron que el pulpo es un animal muy listo y tambien peligroso para los otros animales así que inclusive tenía su propio aquario dentro del aquario grande. También que los pescados duermen con ojos abiertos o como los cangrejos cambian de su concha.

Fui especialmente curiosa acerca de percebe que es un animal
que vive en las orillas espumosas del océano, creciendo sobre las rocas batidas por el oleaje. Galicia es tamién un lugar donde más se produce. Como es muy dificil sacar el animal de las rocas un plato sale bien caro.
Así que fue una muy buena sorpresa cuando pedimos una botella de vino en la noche y nos trajeron un plato lleno de percebe como oferta que venía con la botella. Tengo que admitir que es una comida deliciosa, sólo que cuesta sacar el animalsito afuera :)

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